Bajo el lema “Redefinir los límites”, la XXIV Jornada Anual del Grupo de Fundaciones y Empresas convocó a representantes del sector empresarial, social, público y académico en el Centro Cultural de la Ciencia. El encuentro abordó la construcción de futuros posibles, la acción colectiva y el papel de la inversión social privada frente a los desafíos del desarrollo.
El Grupo de Fundaciones y Empresas (GDFE) realizó su XXIV Jornada Anual, un encuentro que reunió a más de 450 referentes de distintos ámbitos para reflexionar sobre los desafíos sociales y las posibilidades de construir respuestas colectivas. Bajo el lema “Redefinir los límites”, la jornada tuvo lugar en el Centro Cultural de la Ciencia y contó con las palabras de bienvenida de Adriana Baravalle, secretaria de Innovación, Ciencia y Tecnología de la Nación.
La propuesta invitó a revisar certezas, ampliar perspectivas y explorar nuevas formas de abordar los problemas del desarrollo. Durante la apertura, Gustavo Castagnino, presidente de GDFE, destacó la importancia de fortalecer el trabajo conjunto entre organizaciones. “Los desafíos del desarrollo son complejos y ninguna organización puede abordarlos por sí sola. Por eso, nuestro compromiso es impulsar una inversión social privada cada vez más estratégica, articulada y comprometida con el bien público”, señaló.
Uno de los ejes centrales fue el paso de las ideas a la acción. En una conversación entre Javier García Moritán, director ejecutivo de GDFE, y María José Murcia, directora del MBA Full-Time del IAE Business School, se abordaron las condiciones necesarias para impulsar iniciativas colaborativas. El intercambio dio paso a la presentación de las Experiencias de Acción Colectiva promovidas por la entidad.
En esta primera edición participaron 33 fundaciones y empresas, cuyas iniciativas reúnen a más de 1.700 actores y alcanzan de manera directa a más de 2.000 organizaciones de la sociedad civil, 9.000 escuelas y 2 millones de personas en las 24 provincias argentinas. Además, tienen presencia directa en 128 municipios y localidades del país.
La iniciativa busca visibilizar alianzas, compartir aprendizajes y reconocer experiencias que puedan inspirar nuevas formas de colaboración, sin establecer una competencia entre proyectos. Un comité evaluador integrado por especialistas de distintos ámbitos analizó las iniciativas, cuyos resultados serán reunidos en una publicación que GDFE presentará próximamente.
Democracia, imaginación política y construcción de futuros
La jornada también propuso revisar los paradigmas desde los que se interpreta la realidad. En ese marco, el escritor e investigador Javier Argüello, especializado en los cruces entre ciencia y humanidades, invitó a cuestionar aquello que suele darse por sentado y a explorar otras perspectivas para comprender el presente.
Más tarde, el politólogo Andrés Malamud, la especialista en políticas públicas Gala Díaz Langou y el filósofo Martín Grassi participaron de una conversación sobre los límites de la imaginación política. El debate abordó los desafíos de la democracia, el vínculo entre confianza y pertenencia y las condiciones necesarias para reconstruir la vida en común. También puso el foco en cómo generar puentes entre personas y sectores diferentes sin perder de vista las necesidades compartidas.
La programación incorporó otras miradas sobre los límites y las posibilidades humanas, con la participación de Lule Oke y un bloque dedicado al arte y la ilusión a cargo de Tomás Sarquis, ilusionista y fundador de Caravana de Ilusiones. Estas intervenciones ampliaron la reflexión hacia nuevas formas de imaginar, generar encuentros y explorar lo posible.
A lo largo de la jornada, uno de los interrogantes centrales fue cómo transformar las capacidades, los recursos y los conocimientos de fundaciones y empresas en respuestas compartidas frente a los desafíos sociales. Con más de 100 organizaciones asociadas, GDFE trabaja para fortalecer los vínculos entre sus integrantes, construir agendas comunes y ampliar la colaboración con otros actores del ecosistema de inversión social privada en Argentina y la región.
El encuentro concluyó con una invitación a trasladar estas reflexiones al trabajo cotidiano de las organizaciones: revisar prácticas, ampliar las conversaciones y construir acuerdos para abordar problemas comunes. En ese sentido, redefinir los límites implica también explorar nuevas formas de vincularse, tomar decisiones y actuar colectivamente frente a los desafíos del desarrollo.