Con su desembarco en Brasil, Renault sigue apostando por los ecosistemas eléctricos

La automotriz convertirá el archipiélago de Fernando de Noronha en un territorio descarbonizado con vehículos eléctricos y estaciones con paneles solares. Se trata de su tercera experiencia Carbono Zero, luego de Belle-Île-en-Mer (Francia) y Porto Santo (Portugal).

Renault Group desembarcó en el nordeste de Brasil con su desarrollo de islas energéticas inteligentes que permiten alcanzar la neutralidad de carbono. El lugar elegido es el archipiélago de Fernando de Noronha, conocido por su diversidad de flora y fauna, refugio de tortugas marinas, rayas, delfines y tiburones y patrimonio natural de la humanidad de Unesco.

Allí la transición energética y la preservación de la naturaleza son prioridad. Lo que lo convirtió en el lugar perfecto para el desarrollo de un trabajo conjunto entre Renault y el gobierno local, de la mano del proyecto “Noronha Carbono Zero” a favor de un ecosistema energético inteligente.

Vehículos eléctricos, estaciones de recarga alimentadas por paneles solares y energía excedente provista a la red son algunos de los destacados de este sistema de gestión de la energía pensado para preservar la naturaleza y ayudar a la comunidad local. 

“El objetivo del proyecto ‘Noronha Carbono Zero’ es expandir el ecosistema energético del archipiélago, que hoy es esencialmente fósil, y proponer fuentes de energía limpias y renovables para reducir las emisiones de los gases del efecto invernadero”, aseguró Livia, Responsable del proyecto en Renault Brasil.

Un paraíso eléctrico

El proyecto fue iniciado con la provisión de vehículos 100% eléctricos a la administración de la isla. Desde entonces, parte de los habitantes locales se convirtieron a la movilidad eléctrica al adquirir 24 vehículos como Renault ZOE, Twizy y Kangoo Z.E. La ambición es que a partir de 2030 no haya ningún vehículo térmico circulando en la isla.

“En paralelo, estamos trabajando para proveer a la isla de recursos para producción de energía limpia y renovable. Desde 2021, hemos puesto a disposición, junto a quienes nos acompañan en el proyecto, un sistema completo de recarga solar: hemos desarrollado puestos de recarga fotovoltaica y hemos instalado paneles solares en los techos”, detallan de la compañía.

Cada puesto de recarga permite alimentar hasta seis vehículos en simultáneo, con una provisión de 26 MWh de energía por año. Esta energía generada equivale a la circulación de 180.000 km sin emisiones, y reemplaza 20.000 litros de combustible fósil. Además, el excedente de energía es enviado a la red para el uso de la comunidad local.

En 2020, también se firmó un acuerdo de cooperación técnica entre el gobierno y la Compañía Energética de Pernambuco (Celpe). Esto permite la activación de dos nuevos módulos de baterías solares fotovoltaicas, lo que refuerza el sistema de almacenamiento en la isla y duplica el uso de energía limpia en los horarios pico.

“Este es un ecosistema completo de vehículos eléctricos, puestos de recarga y almacenamiento basados en energía renovable, que estamos construyendo aquí. Estamos dando un gran paso rumbo a la descarbonización de este lugar idílico”, resumen.

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