La primera encuesta del Foro Económico Mundial a responsables de sostenibilidad muestra que la transición global hacia la sostenibilidad continúa avanzando, respaldada por argumentos económicos claros, a pesar de la fragmentación geopolítica.
El primer informe Chief Sustainability Officers’ Outlook, elaborado por el Foro Económico Mundial a partir de las respuestas de 103 responsables de sostenibilidad de grandes empresas, analiza las perspectivas de la transición sostenible a nivel global. Aunque la mayoría de los consultados espera que los avances se mantengan o se aceleren durante el próximo año, el estudio señala que la incertidumbre regulatoria, las presiones por los resultados de corto plazo y las tensiones internacionales dificultan un progreso homogéneo.
La encuesta, realizada mientras la escalada del conflicto en Medio Oriente alteraba el tránsito por el estrecho de Ormuz y sacudía los mercados globales, muestra que los responsables de sostenibilidad afrontan la volatilidad geoeconómica con mayor convicción que cautela. El 63% espera que los avances globales en sostenibilidad se mantengan estables o se aceleren durante los próximos 12 meses, y tres de cada cuatro prevén que las inversiones empresariales vinculadas con la transición sigan el mismo camino.
Este impulso está respaldado por argumentos económicos claros —mencionados por el 64% de los encuestados— y por tecnologías cada vez más aplicables, señaladas por el 56%. Según el informe, el resultado es una «divergencia verde»: una transición en la que distintos sectores y regiones avanzan a velocidades muy diferentes. Esto ocurre mientras la economía verde global, que actualmente genera más de 5 billones de dólares anuales, se encamina a superar los 7 billones de dólares para 2030 y continúa siendo uno de los segmentos de mayor crecimiento de la economía mundial.
«Los responsables de sostenibilidad nos están diciendo que la transición ya no es una cuestión de ambición, sino de ejecución», afirmó Sebastian Buckup, director general del Foro Económico Mundial. «A medida que las empresas vinculan deliberadamente sus estrategias de sostenibilidad con las necesidades de crecimiento, seguridad y resiliencia, las prioridades y la velocidad de ejecución divergen cada vez más entre regiones y sectores», agregó.
Principales conclusiones
- Perspectivas favorables, pese al contexto global: el 63% de los responsables de sostenibilidad consultados espera que el progreso global en esta agenda se mantenga estable o se acelere durante los próximos 12 meses. A nivel empresarial, tres de cada cuatro prevén que las inversiones vinculadas con la transición se mantengan o aumenten.
- La geopolítica y la economía, entre los principales obstáculos: el 78% considera que las condiciones geopolíticas y macroeconómicas actuales afectarán negativamente el avance de la sostenibilidad. Entre los factores mencionados figuran los conflictos, las señales políticas desiguales y el debilitamiento de la cooperación multilateral.
- Un mayor peso del argumento económico: de cara a los próximos tres años, los principales impulsores del cambio serían un caso de negocio más sólido para las medidas de sostenibilidad, señalado por el 64%, y la disponibilidad de tecnologías más económicas y accesibles, mencionada por el 56%. El desafío será integrar estas oportunidades en las decisiones operativas de las empresas.
- La sostenibilidad todavía se percibe como una cuestión de cumplimiento: alrededor de dos tercios de los encuestados afirman que los máximos responsables ejecutivos siguen considerando la sostenibilidad principalmente desde una perspectiva regulatoria. Sin embargo, comienza a ganar reconocimiento su potencial para generar valor empresarial, en un contexto de mayores exigencias de rendimiento a corto plazo.
- La incertidumbre regulatoria amenaza con profundizar las diferencias: el 68% identifica la falta de previsibilidad de las políticas como un obstáculo para el avance de la sostenibilidad. A esto se suman las presiones por los resultados de corto plazo, mencionadas por el 61%, y el aumento de las tensiones internacionales, señalado por el 54%. El informe anticipa que el progreso será desigual entre sectores y mercados, y que las economías emergentes tendrán un papel de liderazgo cada vez más importante.
- La inteligencia artificial ofrece oportunidades, pero también plantea desafíos ambientales: casi tres cuartas partes de los consultados esperan que la IA y otras tecnologías digitales contribuyan a los objetivos de sostenibilidad durante el próximo año, especialmente mediante una mejor evaluación de riesgos, una mayor eficiencia de los procesos y los recursos, y mejoras en la medición y la elaboración de informes. No obstante, el 77% identifica el elevado consumo de energía y recursos de la infraestructura de IA como su principal impacto negativo.
- La adaptación climática gana relevancia: el 85% espera que la adaptación se convierta en una prioridad global mayor, mientras que el 77% considera decisiva la inversión del sector privado. Sin embargo, el 62% señala que la incertidumbre sobre los costos y beneficios dificulta avanzar. Para movilizar capital, el informe plantea la necesidad de desarrollar estructuras de inversión viables, mecanismos para compartir riesgos y modelos de ingresos o repago más claros.
En conjunto, el informe muestra que la transición hacia modelos sostenibles continúa avanzando, pero depende cada vez más de su integración en las decisiones comerciales, financieras y operativas. La disponibilidad de tecnologías, los incentivos económicos y la capacidad de adaptación serán factores centrales para sostener el progreso, en un escenario internacional marcado por la incertidumbre y las crecientes exigencias sobre las empresas.